6 de noviembre de 2006

2-0 y el liderato asegurado para el Sevilla.

El Sevilla no desaprovechó el pinchazo del Barça en Riazor y se colocó líder de Primera tras ganar con más problemas de los previstos a un Osasuna tan serio en defensa como inocente en ataque.
Los rojillos, que ya suman nueve partidos consecutivos sin conocer la victoria, visitaban su estadio talismán, el Sánchez Pizjuán, con la esperanza de romper su mala racha, pero lejos de acabarla aumentó su agonía un domingo más. Osasuna fue el último equipo capaz de arañar un triunfo en Nervión, allá por febrero de 2006, pero como el Sevilla siga jugando a este nivel va a pasar mucho tiempo hasta que otro equipo se lleve los tres puntos del Sánchez Pizjuán.
Cincuenta minutos tardó el conjunto de Juande Ramos en romper el cerrojo que había preparado Cuco Ziganda en forma de una fuerte presión en el centro del campo y una defensa que se mostró infranqueable durante la primera parte. El Sevilla se apoderó del balón desde el pitido inicial y se fue descaradamente en busca del primer gol pero se encontró con un soberbio Ricardo bajo palos.
El portero de Osasuna evitó que el Sevilla inaugurara el marcador cuando apenas se habían cumplido los diez primeros minutos de juego.
En una triple jugada, Ricardo hizo gala de reflejos al despejar los disparos de Kanouté, Adriano y Javi Navarro tras un saque de esquina.Osasuna sólo se dedicaba a defender porque lo que es atacar nada de nada.

Las únicas veces que Osasuna pudo inquietar a Palop fue en jugadas a balón parado con los lanzamientos de falta de Puñal.
Líder desde los once metros. En un acoso continuo a la portería de Ricardo, el Sevilla se fue apagando con el paso de los minutos en ataque, hasta tal punto que se marchó al descanso con un empate sin goles ante la imposibilidad de batir a Ricardo. Tras el paso por los vestuarios, el Sevilla saltó al terreno de juego con ideas renovadas y se encontró con un penalti de Corrales a Renato nada más comenzar la segunda parte. Kanouté no falló y dio la seguridad necesaria para que el Sevilla desplagara el fútbol al que nos tiene acostumbrado.

Los de Juande Ramos cedieron el balón a Osasuna, que mejoró ostensiblemente con la entrada de Delporte y Webó, para matar el partido a la contra.
Las continuas imprecisiones del centro del campo rojillo convirtieron el encuentro en una contraataque permanente del Sevilla.
Kanouté tuvo la posibilidad de sentenciar el partido en varias ocasiones pero las intervenciones de Ricardo permitieron que Osasuna siguiera con vida hasta que Adriano puso la puntilla en el minuto 87 al finalizar en gol la enésima contra de Kanouté.


Los minutos finales del encuentro fueron toda una lección de ataque de los de Juande. Alves pudo aumentar la ventaja andaluza en el tiempo de descuento pero su remate se estrelló en el palo.


El Sevilla inicia así su segundo mes consecutivo como mejor equipo del mundo, según la Federación Internacional de Estadística e Historia,
con un liderato totalmente merecido por su apuesta por el fútbol de ataque.

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